La Asamblea de Extremadura ha conmemorado su 43 aniversario en un evento significativo en el Patio de los Naranjos. Los diputados recibieron medallas en un acto cargado de simbolismo, donde se destacó la necesidad de mantener un enfoque respetuoso y consensuado en un contexto político marcado por conflictos.
La presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, no estuvo presente, pero dejó un mensaje en redes sociales enfatizando que servir a la comunidad es tanto un honor como una gran responsabilidad. Su ausencia fue notoria, ya que su agenda la llevó a otros compromisos en Valladolid.
El acto fue encabezado por el presidente de la Asamblea, Manuel Naharro, quien instó a los presentes a sentir orgullo por los logros obtenidos, al mismo tiempo que renovó el compromiso de trabajar por el bienestar de todos los extremeños. Naharro subrayó que las instituciones son el reflejo de las personas que las conforman y destacó la importancia de legislar y controlar la acción de gobierno con responsabilidad.
Durante esta celebración, también se reconoció a los empleados del parlamento que han hecho contribuciones significativas en la última década. El presidente enfatizó que la medalla otorgada a los diputados representa un compromiso integral con el servicio público y el bien común, sugiriendo que este nuevo ciclo parlamentario debe estar guiado por el respeto y el diálogo.
El vicepresidente y consejero de Presidencia, Abel Bautista, llamó a bajar la crispación y trabajar en conjunto hacia un proyecto llamado "Proyecto Extremadura". Bautista recordó que la calidad del debate actual debe ser una prioritaria para los diputados, mientras abogó por un enfoque de entendimiento y respeto similar al que existió en los primeros años de la Asamblea.
Con información de elperiodicoextremadura.com

