Un robo en una funeraria del centro de Uruapan evidencia fallas en la estrategia de seguridad implementada tras el asesinato del alcalde, con presencia de más de 500 elementos policiales y militares.
En Uruapan, Michoacán, un robo a mano armada ocurrió en una funeraria ubicada sobre la Avenida Juárez, en una de las zonas más transitadas del centro histórico. El incidente tuvo lugar en la tarde del viernes y fue captado por cámaras de vigilancia, mostrando a tres delincuentes cubiertos que ingresaron al establecimiento con armas de fuego y exigieron objetos de valor a los empleados. Aunque las autoridades desplegaron más de 500 efectivos, incluyendo militares, Guardia Nacional, Guardia Civil y policías municipales, en un esfuerzo conjunto de seguridad que ha tenido vigencia desde la semana pasada, los delincuentes lograron huir con el botín sin ser capturados. Este hecho subraya las dificultades en la lucha contra la inseguridad en la región, incluso en medio de una estrategia integral de vigilancia que se intensificó tras el asesinato del alcalde Carlos Manzo. La situación refleja los desafíos que enfrenta el municipio para mantener la paz en un contexto de alta tensión y presencia policial abrumadora.
