Denver, Colorado. - El arzobispo de Denver, James Golka, ha dado explicaciones sobre su reciente participación en una oración junto al presidente Donald Trump, un evento que generó reacciones encontradas tanto en los ámbitos eclesiales como sociales. En medio de la controversia, Golka enfatizó que su intención no fue ofrecer un respaldo político, cerca de dos semanas antes de las elecciones.
En el encuentro del 22 de octubre, que formó parte de una reunión organizada por la Oficina de Fe de la Casa Blanca, Golka se unió a otros obispos para discutir temas cruciales para la Iglesia, como la inmigración y la libertad de credo. Aunque compartió sus dudas sobre la recepción de la reunión y su posible lectura política, concluyó que era vital abordar estos asuntos directamente con los funcionarios gubernamentales.
El arzobispo reconoció que el video de su oración fue interpretado por algunos como un apoyo a Trump, una idea que él rechazó. “Entiendo que muchos vieron el video como un respaldo. Esa nunca fue mi intención”, declaró Golka, reafirmando que la doctrina de los obispos en Estados Unidos prohíbe el apoyo a candidatos políticos. También se mostró dolido por la división que ha provocado este suceso y lamentó que grupos utilicen estos momentos para generar desunión.
Golka concluyó pidiendo a los creyentes que busquen comprender el contexto completo del evento y reiteró la importancia de ser defensores de comunidades vulnerables, que enfrentan serias dificultades como las redadas de deportación y la lucha por el financiamiento escolar. Aseguró que seguirá orando por todos los líderes sin importar su afiliación.
Con información de elcomerciodecolorado.com

