El gobernador de Puebla analiza versiones que apuntan a un posible filtrado interno por sus conexiones políticas en medio de controversia por viaje no oficial a Nueva York. El mandatario poblano Alejandro Armenta se encuentra en medio de una polémica tras revelarse que realizó un viaje no oficial a Nueva York hace una semana. Aunque inicialmente intentó disimular su traslado relacionándolo con actividades en Puebla, informes indican que transitaba por la Gran Manzana fuera de los canales oficiales. En un análisis interno, se sospecha que la filtración de la información proviene de niveles de seguridad interna, posiblemente por sus vínculos con el empresario Fernando Padilla, cercano al senador Adán Augusto López Hernández. Esta relación tiene raíces en vínculos históricos que el propio gobernador mantiene con Ricardo Monreal, lo que añade una capa de complejidad política al asunto. El viaje ocurrió en un momento particularmente sensible, dado que Puebla enfrenta graves afectaciones por lluvias intensas que han causado pérdidas humanas y desplazados. Aunque Armenta explicó que viajó para acompañar a un familiar enfermo y que los recursos fueron propios, circulan versiones que señalan una posible filtración desde instancias de seguridad, que podrían tener información privilegiada. La situación refleja las tensiones políticas y la percepción pública sobre la transparencia en la gestión del mandatario, en un contexto de crisis social y climática.
