Córdoba, Argentina. - En 1890, se inauguró el Dique San Roque, considerado el embalse más grande del mundo en su época, con una capacidad de almacenamiento de 250 millones de metros cúbicos de agua. Este monumental proyecto comenzó en 1888 y fue realizado para garantizar el suministro de agua potable y controlar inundaciones en la región.
La construcción involucró a más de 3,000 trabajadores y fue dirigida por los ingenieros Carlos Cassaffousth y Eugenio Dumesnil. El viejo paredón, que alcanzó 115 metros de longitud y 37 de altura, transformó el paisaje serrano, cubriendo campos y una antigua capilla bajo las aguas del nuevo lago.
Sin embargo, el Dique San Roque no estuvo exento de controversias. En 1892, un rumor sobre un posible colapso del paredón aterrorizó a los cordobeses, provocando la evacuación de miles de familias. Aunque nunca se rompió, la situación generó un escándalo que llevó a la detención de sus constructores durante más de un año, acusados de fraude y de elaborar una obra defectuosa.
Años después, se edificó una nueva estructura entre 1939 y 1944, que subsanó los problemas de la original. Fracciones del primer Dique San Roque aún emergen cuando desciende el nivel del lago, recordando una historia de audacia y controversia que marcó a la ciudad de Córdoba.
Con información de canal26.com

