Buenos Aires, Argentina. - Según un informe del Banco Mundial, la clase media en Argentina se duplicó entre 2003 y 2009, al aumentar de 9,3 millones a 18,6 millones de personas. Este crecimiento, que representó un ascenso del 24% al 46% de la población, convirtió al país en el líder de América Latina en expansión de este segmento.
Sin embargo, esta transformación social no se puede atribuir a políticas específicas de un solo gobierno. El informe señala un periodo de movilidad social ascendente sin precedentes en la región durante esos años, aunque el contexto varió en las gestiones posteriores.
Con la llegada de Javier Milei a la presidencia, el panorama económico cambió rápidamente. En el segundo semestre de 2023, el INDEC reportó un aumento de la pobreza al 41,7%, incrementando a un alarmante 52,9% en el primer semestre de 2024. A pesar de que durante el segundo semestre de 2024 la pobreza cayó al 38,1% y luego al 31,6% en 2025, la situación de la clase media se volvió crítica.
Un estudio del Centro RA en la UBA indicó que el 59% del gasto familiar ahora se destina a servicios, un aumento significativo en comparación con el año anterior. Esto se debe a que los precios de servicios esenciales, como gas y electricidad, se dispararon hasta un 631% y 390%, respectivamente, en la Ciudad de Buenos Aires.
La recuperación de salarios nominales hacia fines de 2024 no resolvió la creciente presión sobre el presupuesto familiar. Las familias no solo enfrentan costos más altos, sino que también vieron disminuir su capacidad de consumo y calidad de vida a pesar de no ser consideradas "pobres" por las estadísticas oficiales.
Este contraste entre el crecimiento de la clase media en la primera década del siglo y los desafíos actuales refleja una dinámica social compleja. Mientras que muchos lograron salir de la pobreza, la pérdida de poder adquisitivo y el acceso limitado a bienes de consumo están alterando las expectativas de vida de esta franja de la población.
Con información de enorsai.com.ar

