Muskegon, Míchigan. - La retirada de una presa que bloqueaba el arroyo Buckhorn desde hace más de 120 años ha permitido a las truchas y otros peces acceder a aproximadamente 3,9 kilómetros de nuevo hábitat acuático. El proyecto, que costó 2,2 millones de dólares, fue liderado por la Muskegon River Watershed Assembly y se completó en junio de 2026.
Este esfuerzo se enmarca dentro de un contexto más amplio de restauración ecológica. La presa había sido descrita como un "peligro para la seguridad pública" por el Departamento de Recursos Naturales de Míchigan, que ya había financiado 83.383 dólares en 2020 para su retiro. Las obras consistieron en la instalación de un puente de 27,4 metros, el cual ahora permite el paso de senderistas y ciclistas.
Paul Haan, director ejecutivo de la Muskegon River Watershed Assembly, destacó la relevancia del proyecto al mencionar que "la presa impedía por completo la migración de los peces". Además, subrayó que ahora el arroyo Buckhorn ofrece un refugio esencial para las truchas, especialmente durante los meses calurosos de verano.
La restauración también incluyó la recuperación de humedales y la mejora de la calidad del hábitat en la zona. A partir de julio de 2026, las truchas han comenzado a volver de manera natural al arroyo, lo que indica un éxito inmediato del proyecto.
El 25 de septiembre de 2026, se realizó la inauguración oficial del puente y la apertura del arroyo, evento que fue celebrado por funcionarios locales y activistas ambientales.
Con información de ecoticias.com

