La próxima audiencia en Nueva York podría desatar un escándalo político en México.
El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y su hijo, junto a empresarios, están convocados para comparecer en el juicio contra Nicolás Maduro, programado para el 17 de marzo en Nueva York. Este caso investiga narcoterrorismo y lavado de dinero.
La Fiscalía estadounidense y la defensa del exmandatario venezolano, detenido en 2020, abordan conexiones entre la política mexicana y la crisis venezolana. Accusaciones han surgido sobre un posible vínculo de AMLO con actividades delictivas, aunque sin pruebas fehacientes.
Este proceso palpitante genera incertidumbre política en México, especialmente en el contexto de las tensiones entre el gobierno de López Obrador y los Estados Unidos. Las implicaciones de este juicio podrían reconfigurar temas de seguridad y relaciones internacionales.

