La tensión política en la Ciudad de México aumenta tras la propuesta de Rojo de la Vega de homenajear a líderes históricos con estatuas, en medio de acusaciones y disputas internas.
La alcaldesa de la Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, se encuentra en el centro de una creciente polarización política en la Ciudad de México, tras presentar una iniciativa para colocar estatuas en homenaje a figuras históricas que abordaron temas polémicos, como el libertador cubano Carlos Manuel de Céspedes, y sugerir la recuperación de las estatuas del revolucionario Ernesto Che Guevara y del expresidente Fidel Castro. La propuesta surge en un contexto donde la confrontación con el oficialismo gubernamental ha escalado, especialmente después de que la edil ordenara retirar los monumentos de José Martí y Fidel Castro de la colonia Tabacalera, debido a su vinculación con dictaduras y violaciones a derechos humanos.
Este acto ha sido interpretado por sectores del partido oficialista en la capital como una provocación y ha contribuido a intensificar las disputas internas. La alcaldesa ha respondido denunciando que las acusaciones en su contra provienen de una estrategia de difamación y ha criticado la narrativa oficial, afirmando que sus propuestas buscan promover la libertad y la resistencia frente a la censura. Además, aportó que una posible opción sería fundir esas estatuas para rendir homenaje a activistas como Carlos Manzo, conocido por su lucha en defensa de derechos humanos, reforzando su postura de oposición al oficialismo.
En el escenario político, la figura de Rojo de la Vega se perfila como una de las principales candidatas de oposición en vistas a los comicios de 2027 y 2030 en la Ciudad de México, enfrentándose a intentos del oficialismo por mantener el control del territorio. La disputa por la alcaldía de Cuauhtémoc ha generado debates sobre quién será la carta que busque derrotar a la candidata oficialista en futuras elecciones, en un escenario marcado por fuertes tensiones internas y luchas de poder dentro del partido gubernamental.
Por otra parte, el gobierno central ya inició movimientos para disputar esta demarcación, incluyendo propuestas de mayor financiamiento para las alcaldías de la capital, aunque éstas enfrentan resistencia en la misma coalición oficialista, que domina la mayoría en el Congreso local. La confrontación se refleja también en el debate sobre la distribución de recursos públicos y en la próxima comparecencia de la alcaldesa ante el Congreso, donde enfrentará posibles solicitudes de destitución relacionadas con financiamiento y movilizaciones ciudadanas.
