Cientos de aficionados mexicanos transformaron el entorno del Rose Bowl en Pasadena en una celebración futbolística antes del duelo amistoso entre México y Australia. Con banderas tricolores y vítores de “¡Viva México!”, la comunidad mostró su entusiasmo en una fiesta que anticipa la Copa del Mundo.
Durante este evento, los aficionados se despidieron del Tricolor en lo que consideran su "segunda casa". El inicio del torneo se acerca rápidamente, comenzando el 11 de junio con el encuentro inaugural ante Sudáfrica en el Estadio Azteca, lo que incrementa la emoción entre los seguidores.
Diego Mancillas, uno de los aficionados presentes, expresó su apoyo: “Vine a despedirlos y apoyarles de la mejor manera. Es una selección que nos ha acostumbrado a jugar aquí y muchos venimos a disfrutar”. El ambiente festivo se vio complementado por la presencia de personajes caricaturescos.
Uno de los más populares fue Antonio, que asistió disfrazado del icónico “Chapulín Colorado”. Su atuendo lo convirtió en un foco de atención, al igual que las expectativas hacia el desempeño del equipo en el Mundial. Víctor Gómez, originario de Coahuila, confía en que el equipo alcanzará la semifinal, mientras que otros, como José Robles, mantienen un enfoque más cauteloso.
El vínculo entre la Selección Mexicana y la comunidad en Estados Unidos se afianza con cada encuentro. Para los seguidores, sentirse representados en el extranjero es motivo de orgullo. Francisco González mencionó: “Vamos a apoyar al equipo en este Mundial. Siento que será un torneo bueno para ellos”.
Con miras a la competencia, los aficionados coinciden en la importancia de contar con jugadores clave. Guillermo Ochoa y Alexis Vega son dos nombres que destacan en las discusiones sobre la alineación final. La preparación del equipo culminará el 4 de junio enfrentando a Serbia en Toluca, un paso crucial antes del inicio del torneo.
Con información de elimparcial.com

