La creciente extracción de agua subterránea en México amenaza la seguridad hídrica del país.
La sobreexplotación de acuíferos en México alcanza niveles alarmantes, con 114 acuíferos reportados como sobreexplotados en 2023. Este problema, que se intensificó desde 1930, plantea serios riesgos para la seguridad hídrica nacional.
La explotación del agua subterránea no se distribuye equitativamente; zonas como Lerma-Santiago-Pacífico y la Península de Baja California son las más afectadas, concentrando el 58% del total de extracción.
Expertos advierten que la gestión inadecuada del agua ha normalizado la sobreexplotación, afectando la recuperación de los acuíferos. La falta de una gestión sostenible podría llevar a una crisis hídrica en el corto plazo.

