La seguridad vial en Puebla se ve comprometida ante 28 accesos ilegales usados por delincuentes.
Las autopistas México-Puebla y Puebla-Orizaba enfrentan serios desafíos de seguridad debido a 28 accesos irregulares utilizados por el crimen organizado. Estos puntos, que facilitan el robo de carga y la fuga, son vulnerados continuamente.
Las autoridades han detectado que estos accesos conectan directamente con la vía principal, evitando casetas de vigilancia. A pesar de los esfuerzos por sellarlos, la problemática persiste. Los municipios como Esperanza, Tecamachalco y Santa Rita Tlahuapan son identificados como focos rojos.
Para abordar esta situación, se implementará una estrategia integral que incluye mayor vigilancia y coordinación con alcaldes locales, así como fomentar empleo en comunidades afectadas. Esto busca restablecer la seguridad y el tejido social en la región.

