A 19 años del devastador terremoto que sacudió Pisco, un sobreviviente pide a la población tomar en serio los simulacros de emergencia. Hembert Hernández, conocido como el "Payaso Terremoto", perdió a 11 familiares durante el sismo ocurrido el 15 de agosto de 2007. A través de su testimonio, enfatiza la necesidad de estar preparados para futuros desastres.
Datos clave
- Cuándo: 15 de agosto de 2007.
- Dónde: Pisco, Perú.
- Cuántos familiares perdió: 11.
- Simulacro nacional: 14 de agosto de 2023.
Humbert recuerda de manera vívida la noche trágica de 2007, cuando experimentó una pérdida devastadora. Aunque la mayoría de las edificaciones han sido reconstruidas, algunas áreas todavía muestran marcas visibles de la destrucción. El "Payaso Terremoto" ha encontrado en su labor como payaso una forma de canalizar su dolor, ofreciendo alegría y esperanza a quienes también se vieron afectados por la tragedia.
La importancia de la prevención ante sismos es crucial, especialmente en un país como Perú, que se encuentra en una zona de alta actividad sísmica. Hembert señala que las familias deben estar preparadas para actuar en caso de un terremoto real. Recomienda que la preparación comience en el hogar, estableciendo planes familiares sobre qué hacer durante una emergencia.
¿Por qué es importante participar en el simulacro?
La participación en el simulacro del 14 de agosto debe ser vista como una estrategia de supervivencia, no como un mero ejercicio. Hembert enfatiza que, con el conocimiento adecuado, las familias pueden permanecer más seguras y evitar accidentes potencialmente fatales durante un sismo. Prepararse significa tener claridad sobre dónde reunirse, cómo cuidar a los más pequeños y qué provisiones llevar en caso de evacuación.
La necesidad de recordar
La fecha del terremoto no solo sirve como un recordatorio de lo que ocurrió, sino también como una llamada a la acción para todos los peruanos. La memoria de aquellos que perdieron la vida debe motivar a las nuevas generaciones a estar conscientes de los riesgos y actuar en consecuencia. Hembert concluye que la vida continúa, pero la preparación es fundamental para prevenir tragedias futuras.
Con información de infobae.com

