Alrededor de 150,000 niños y adolescentes, hijos de salvadoreños beneficiados por el Estatus de Protección Temporal (TPS) en Estados Unidos, enfrentan una situación crítica debido a la posible cancelación de este programa. La revocación del TPS podría dar lugar a la deportación de sus padres, lo que a su vez significaría una grave separación familiar, advirtió la experta en migración, Celia Medrano.
Datos clave
- Cuándo: 9 de septiembre de 2023.
- Quién: 150,000 niños y adolescentes hijos de salvadoreños.
- Qué: Posible cancelación del TPS que afectaría a salvadoreños en EE.UU.
- Dónde: Estados Unidos.
- Impacto: Riesgo de separación familiar por deportación.
Medrano destacó que la mayoría de estos menores nació en Estados Unidos, lo que les otorga el estatus de ciudadanos estadounidenses. En este contexto, su situación se complica, dado que la mayoría de los beneficiarios del TPS han vivido en el país por más de 20 años, dominando el inglés y estableciendo vidas sólidas con empleos que generan ingresos anuales de entre 40,000 a 50,000 dólares. Esta estabilidad los coloca en una situación precaria en caso de verse obligados a retornar a El Salvador, un país que enfrenta altos niveles de pobreza y desempleo.
¿Qué implicaciones tendría la cancelación del TPS?
La cancelación del TPS significaría que muchos salvadoreños perderían su permiso de trabajo, exponiéndose a la deportación. Para casi la mitad de los beneficiarios, encontrar otras formas de regularización migratoria se complica, dado que tienen órdenes de deportación pendientes que se activarían si se elimina su estatus actual. La situación se agrava debido a las tensiones sociales y económicas dentro de El Salvador, donde una gran parte de la población vive en condiciones de informalidad laboral y enfrenta restricciones al ejercicio de sus derechos cívicos.
Ante esta inminente crisis, Medrano sugiere que el Gobierno de El Salvador debe prepararse para el retorno forzado de sus ciudadanos. De no hacerlo, estos salvadoreños encontrarán un entorno muy diferente al que dejaron, marcado por el aumento de la pobreza y una disminución de las oportunidades laborales.
El TPS vencía originalmente el 9 de septiembre, lo que deja a los salvadoreños afectados en un estado de incertidumbre y preocupación sobre su futuro en Estados Unidos y la posibilidad de regresar a un país con condiciones socioeconómicas desafiantes.
Con información de efe.com

