Morelia, Michoacán. - La Policía Cibernética de la Fiscalía General del Estado ha detectado que un número creciente de adolescentes se involucra en grupos radicales motivados por la búsqueda de aceptación y pertenencia. Esta tendencia revela una necesidad de los jóvenes de encontrar reconocimiento y afecto que, muchas veces, no logran obtener en su entorno familiar o comunitario.
Patricia Navarrete Soriano, directora de la Policía Cibernética, mencionó que los adolescentes se hallan en un proceso de construcción de identidad, lo que incrementa su vulnerabilidad hacia comunidades digitales que propagan mensajes de odio, tales como los grupos incel. "Los chicos buscan justamente identidad, pertenencia, se sienten solos, y si alguien a través de un grupo de estos les dice que son importantes y les da el afecto que están esperando, aunque no puedan comprender del todo que no es lo correcto, se van a quedar ahí", agregó la funcionaria.
Navarrete Soriano recomendó que la prevención de la radicalización juvenil no debe enfocarse solamente en limitar el acceso a plataformas digitales, sino en fomentar una comunicación más efectiva entre padres e hijos. Es fundamental que los padres comprendan el ecosistema digital en el que operan sus hijos, más allá de conocer solo las aplicaciones en sus dispositivos.
La problemática subraya la importancia de atender las necesidades emocionales de los jóvenes y cómo estas pueden ser aprovechadas por grupos radicales. Este fenómeno no es nuevo, pero ha cobrado relevancia en el contexto actual, donde el acceso a internet ofrece a los adolescentes un espacio donde encontrar respuestas a sus inquietudes.
Con información de quadratin.com.mx

