Morelia, Michoacán. - El aseguramiento reciente de cigarros apócrifos en la aduana del puerto de Lázaro Cárdenas resalta la importancia de identificar este tipo de productos, los cuales representan serios riesgos para la salud. Los sellos fiscales y las características del empaque son algunos de los aspectos que permiten diferenciar entre cigarros originales y falsificados.
Entre los principales indicios de falsificación se encuentran errores ortográficos, impresiones de baja calidad o logotipos deformados. Los empaques legítimos deben seguir las normas fiscales y sanitarias de México, mientras que los productos sospechosos a menudo presentan advertencias sanitarias incorrectas o falta de códigos de seguridad fiscal, lo que constituye una señal de alerta.
La procedencia de los cigarros también es relevante. Comprar en tiendas formales y conservar el comprobante de compra son prácticas recomendadas para asegurar la legalidad del producto. Aunque la apariencia puede engañar, un cigarro falsificado puede parecer casi idéntico a uno legítimo.
Un precio significativamente más bajo que el habitual puede alertar a los consumidores. La combinación de un costo bajo con irregularidades en el empaque o falta de información fiscal puede ser indicativa de productos ilícitos. Aunque no todos los cigarros ilegales son falsificados, la falta de cumplimiento de normas aduaneras genera riesgos adicionales.
El consumo de cualquier tipo de cigarro conlleva peligros para la salud, incluidos cáncer, enfermedades cardiovasculares y enfermedades respiratorias. En el caso de los cigarros apócrifos, la incertidumbre sobre su proceso de fabricación y control de calidad agrava la preocupación.
Los esfuerzos por combatir la comercialización de cigarros apócrifos continuarán, con acciones preventivas programadas para los próximos meses, enfocadas en la educación al consumidor sobre los riesgos y formas de identificación.
Con información de quadratin.com.mx

