Apatzingán, Michoacán. - El pasado 24 de octubre, Claudia Sheinbaum, presidenta de México, visitó Apatzingán por primera vez durante su gestión, ante un clima de creciente tensión por violencia y demandas de seguridad. Durante el evento, se presentó un crédito con 56 mil 500 apoyos otorgados en Michoacán, sin embargo, los ciudadanos pidieron atención urgente a la situación de violencia en su municipio.
Desde primeras horas, camionetas y patrullas rodeaban la Unidad Deportiva, donde tuvo lugar el acto. Los asistentes exhibieron mantas que denunciaban la situación de inseguridad. "Presidenta, necesitamos seguridad", decía una de las cartulinas, mostrando el sentimiento generalizado de descontento ante la falta de acciones efectivas para combatir la delincuencia.
Como parte del evento, Sheinbaum y el gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, enfocaron sus discursos en presentar programas de apoyo para emprendedores, lo cual, según los ciudadanos, se distanció de las preocupaciones reales que enfrentan. Un hombre con una cartulina en mano exigía atención; había perdido una pierna debido a una mina explosiva, una denuncia que refleja la grave peligrosidad en la región.
A lo largo del acto, las quejas y llamados de auxilio se hicieron más visibles. Un joven, también víctima de la violencia, expresó: "Apatzingán está sumido en la violencia, no podemos vivir tranquilos". La presidenta prometió atención a las demandas y aseguró que se tomarán acciones, aunque los detalles concretos sobre estas respuestas no se hicieron públicos.
Al final de la reunión, Sheinbaum se retiró para llevar a cabo otras actividades, mientras la comunidad continuó clamando por un entorno seguro y la recuperación de la paz.
Con información de quadratin.com.mx

