Morelia, Michoacán. - Al cierre de 2025, alrededor de 3.8 millones de hogares con menores en México se enfrentan a ajustes severos en su alimentación, incluso pasando hambre. Esto se revela en la Encuesta Intercensal 2025 (EIC 2025), donde se evidencia que la falta de recursos económicos ha afectado directamente a la dieta de millones de familias.
Del total de las encuestas, un 6.5% de los hogares reportaron dificultades para acceder a alimentos. Entre estos hogares, el 31% de los adultos mencionó haber sentido hambre, aunque no comieron. Además, un 27.9% indicó que alguna persona comió una sola vez al día o dejó de alimentarse durante todo un día. Estas cifras reflejan el impacto de la crisis económica en la vida cotidiana de los mexicanos, especialmente en la niñez.
El Inegi considera que las restricciones alimentarias en el periodo antes de la encuesta se deben en gran parte a la falta de dinero. La situación es crítica, ya que el 11.5% de los hogares con personas adultas también reportó comer menos de lo necesario.
"Las restricciones económicas han llevado a muchas familias a tomar decisiones difíciles en torno a la alimentación de sus hijos", afirmó el director del Inegi.
En paralelo, la Encuesta Intercensal muestra un cambio significativo en la economía familiar: entre 2020 y 2025, el porcentaje de hogares que reciben ingresos de fuentes no laborales se incrementó del 38.5% al 50.1%. Estos datos subrayan una dependencia creciente de transferencias gubernamentales, pensiones y otros apoyos, que han sido el salvavidas para muchas familias en medio de esta crisis económica.
Aún con el aumento de dichos ingresos, la dura realidad persiste, y millones de hogares continúan enfrentando la dura realidad de reducir porciones en sus comidas.
Con información de mimorelia.com

