Puerto Vallarta, Jalisco. - Decenas de turistas y residentes se aglomeraron en el malecón para observar las intensas olas que rompían contra las rocas frente a la emblemática escultura del Caballito, justo antes de que el huracán Simón impactara las costas del Pacífico. La curiosidad llevó a muchos a capturar la fuerza del mar con sus teléfonos, a pesar de las inclemencias climáticas.
Las olas arrastraban piedras hacia la costa, mientras el viento agitado y la lluvia no desalentaban a los visitantes, quienes hacían caso omiso de las recomendaciones de permanecer en sus hogares. Hay un gran despliegue de elementos de seguridad, incluyendo patrullas de la policía municipal, con la finalidad de resguardar la zona del malecón y evitar que los curiosos se acercaran demasiado al peligroso oleaje.
Las autoridades habían insistido en la importancia de mantenerse alejados de la orilla debido al riesgo que representaba el mar agitado, que continuaba golpeando con fuerza las rocas. Sin embargo, las medidas de seguridad no fueron suficientes para detener a quienes deseaban presenciar el fenómeno natural de cerca.
El movimiento del océano se convirtió para muchos en un espectáculo inolvidable, transformándose en un imán para los transeúntes que buscaban la mejor vista. A medida que el huracán se acercaba, las advertencias de las autoridades sobre el clima severo no parecían ser tomadas con seriedad por todos.
La situación en Puerto Vallarta se sigue actualizando. Elementos de la Marina y del Ejército están trabajando en la limpieza y seguridad del malecón, mientras la población espera la llegada del huracán Simón con preocupación.
Con información de eluniversal.com.mx

