Puerto Vallarta, Jalisco. - El huracán Simón se aproxima a la costa en un ambiente de tensa calma, mientras la población realiza compras de productos básicos y refuerza sus hogares. Desde la mañana del sábado, campesinos y visitantes se han abocado a adquirir agua, alimentos y gasolina en previsión de las afectaciones que podría causar el fenómeno meteorológico.
A medida que el oleaje comenzaba a aumentar, se observaban embarcaciones aseguradas en la playa y una disminución notable en la actividad turística habitual. Las calles, normalmente repletas de visitantes, estaban más desiertas, y muchos residentes optaron por alejarse de las zonas de riesgo. Familias se alineaban en tiendas de autoservicio, tratando de abastecerse ante lo que podría ser una emergencia prolongada.
“Estamos comprando agua y comida porque no sabemos qué pueda pasar cuando llegue el huracán. Es mejor estar preparados”, comentó un habitante que se abastecía en un supermercado.
Los servicios de transporte público también se vieron afectados. Varias aerolíneas en el Aeropuerto Internacional de Puerto Vallarta anunciaron la cancelación de vuelos previstos para el fin de semana, recomendando a los pasajeros revisar el estatus de sus itinerarios directamente con las compañías.
Trabajadores de comercios y servicios continuaban asegurando propiedades al sellar ventanas y puertas con tablas. “Estamos tratando de dejar todo protegido antes de que empeore el tiempo. No sabemos qué tan fuerte vaya a pegar”, dijo una empleada del área comercial.
La calma que imperaba al mediodía se tornó inquietante, con cielos cubiertos y una creciente sensación de incertidumbre en la población. Los preparativos para enfrentar el huracán Simón continúan mientras la costa se mantiene en alerta.
Con información de eluniversal.com.mx

