Guadalajara, Jalisco. - Una manifestación que exigía agua limpia en la Zona Metropolitana de Guadalajara concluyó el domingo en violencia, resultando en 39 detenciones y varios heridos. La movilización se desarrolló frente a Casa Jalisco, residencia del gobernador Pablo Lemus Navarro, donde miles de personas expresaron su descontento por la calidad del agua que reciben en sus hogares.
Los asistentes, provenientes de diversos puntos de la ciudad, inicialmente llevaron a cabo la protesta de manera pacífica. Sin embargo, el ambiente cambió cuando un grupo de manifestantes encapuchados comenzó a remover las barreras metálicas que aseguraban el lugar. Francisco, vecino de la colonia Miguel Hidalgo, compartió su experiencia, resaltando que el agua de su hogar tiene un olor desagradable y deja residuos, lo que les obliga a comprar agua embotellada para actividades diarias.
El secretario de Seguridad de Jalisco, Juan Pablo Hernández, indicó que alrededor de 400 personas participaron en la manifestación, algunas armadas con piedras y otros objetos. Hernández explicó que los manifestantes lanzaron proyectiles y sustancias químicas, lo cual llevó a las autoridades a responder con medidas de control como chorros de agua y gas pimienta. Los disturbios se extendieron a las avenidas López Mateos y Manuel Acuña, durando aproximadamente dos horas.
Durante los enfrentamientos, Hernández reportó que 28 policías resultaron heridos, de los cuales tres necesitaban atención médica urgente. Por otro lado, los participantes en la protesta adujeron que su movilización era pacífica y denunciaron la detención arbitraria de varias mujeres. "Estábamos en la manifestación pacífica y se llevaron a la fuerza a cinco muchachas", declaró una asistente.
Las 39 personas detenidas fueron llevadas a la Fiscalía del Estado, donde se determinará su situación jurídica. Aún se espera esclarecer la cantidad de heridos y las circunstancias de las detenciones.
Con información de afmedios.com

