Guadalajara, Jalisco. - México se prepara para su segundo encuentro en la Copa del Mundo ante Corea del Sur, mientras persiste un conflicto social por parte del sindicato de maestros. El Gobierno de Claudia Sheinbaum ha suspendido las negociaciones con los líderes sindicales que demandan mejoras salariales y de condiciones laborales.
Ante este escenario, el sindicato ha amenazado con bloquear carreteras y el aeropuerto de Guadalajara, lo que ha obligado al Gobierno a activar un amplio operativo de seguridad. Miles de policías y militares están desplegados para resguardar todos los accesos a la ciudad, garantizando así el desarrollo del evento deportivo.
Recientemente, durante el partido inaugural, integrantes del sindicato intentaron manifestarse cerca del Estadio Azteca pero fueron interceptados por las fuerzas de seguridad. A pesar de los intentos de protesta, al menos diez manifestantes fueron detenidos, lo que evidenció la tensión en torno a la Copa.
Además, se recuerda que Guadalajara no solo es sede del partido contra Corea, sino también del encuentro entre España y Uruguay programado para el 26 de junio. La ciudad, tras haber enfrentado situaciones violentas por el abatimiento de un líder criminal, se mantiene en calma y es la única sede que ha cumplido con los requerimientos de infraestructura exigidos por la FIFA.
El equipo mexicano, dirigido por Javier "Vasco" Aguirre, contará con la protección de la Guardia Nacional a su llegada a Guadalajara, lo que reflejará la importancia de mantener el orden y la seguridad tanto para los aficionados como para los jugadores en esta Copa del Mundo.
Con información de abc.es

