Guadalajara, Jalisco. - La inversión de 2 mil 318 millones de pesos en la planta de tratamiento de Agua Prieta, prometida por el exgobernador Emilio González en 2009, no ha logrado sanear las aguas del río Santiago, que continúan altamente contaminadas. El proyecto, que pretendía reducir un 80% de las descargas en la Zona Metropolitana, ha quedado en promesas incumplidas.
La situación actual refleja una grave crisis de calidad del agua en la región. El gobierno de Jalisco ha anunciado obras millonarias como solución, sin ofrecer un diagnóstico claro ni involucrar a la ciudadanía y expertos, lo que ha generado desconfianza entre los habitantes. Las declaraciones gubernamentales han carecido de un enfoque práctico, diluyéndose en un mar de confusiones.
Las muestras de contaminación son evidentes. Habitantes cerca de la presa Las Pintas han denunciado olores fétidos, plagas de mosquitos y una proliferación alarmante de lirio, al igual que la presa La Red, que recibe descargas de granjas porcícolas. Este embalse se conecta con la presa Calderón, responsable de abastecer el 18% de Guadalajara.
El especialista Daniel Sánchez Tapetillo también ha señalado que la presa El Zapotillo, aún sin poner en funcionamiento, ya presenta indicios de contaminación. La falta de acción ante las descargas irregulares y la creciente basura metropolitana ilustran un problema generalizado que involucra tanto a la ciudadanía como a los tres niveles de gobierno.
La urgencia es crítica. Si no se abordan los hábitos de consumo y la normativa ambiental, incluso con una inversión millonaria, la crisis del agua en Jalisco seguirá sin soluciones efectivas. Hasta el momento, no se han establecido nuevos plazos o trámites concretos para enfrentar esta problemática.
Con información de informador.mx

