La detención del alcalde de Tequila por extorsión lleva a una posible intervención estatal en seguridad.
El Gobierno del Estado de Jalisco evalúa asumir el control de la seguridad en Tequila tras la detención del alcalde, Diego Rivera Navarro. Esta situación se deriva de su implicación en extorsión y vínculos con un grupo delictivo, lo que llevó al despliegue de 50 elementos de policía estatal en el municipio.
Pablo Lemus, gobernador de Jalisco, anunció que se tomará una decisión junto con la Secretaría de Seguridad federal sobre la gestión de la comisaría municipal. Se están realizando investigaciones adicionales que podrían implicar más detenciones de funcionarios, a medida que avanza el diálogo con la Secretaría de Gobernación para mantener la gobernabilidad en la región.

