Un descuido con una cerilla en las inmediaciones de una estación de servicio genera un incendio que pudo tener graves consecuencias, encendiendo el debate sobre la seguridad en zonas de riesgo.
En un incidente ocurrido en Brasil, un joven encendió un cigarro en las cercanías de una gasolinera y, al dejar caer la cerilla al suelo, inició un potente incendio. El hecho ocurrió cuando el grupo de jóvenes disfrutaba en un restaurante próximo a la estación de servicio, y uno de ellos decidió fumar. En lugar de apagar la cerilla con agua o en una superficie segura, la dejó caer, lo que provocó una explosión que alcanzó la bomba de gasolina y causó un incendio de rápida expansión. Gracias a la rápida reacción del personal de la gasolinera, que utilizó extintores para controlar la situación, se evitó una tragedia mayor. Hasta el momento, no se reportan heridos, pero el episodio reaviva el debate sobre la negligencia en el manejo de sustancias inflamables en zonas públicas. La seguridad en estaciones de servicio sigue siendo un tema prioritario, especialmente frente a comportamientos irresponsables que pueden desencadenar desastres peligrosos.
