Funcionario retirado y su cómplice son señalados por lavado de dinero, financiamiento ilícito y planes de adquisición militar para el cártel mexicano. Una investigación judicial en Estados Unidos ha señalado a un exalto funcionario de la Administración para el Control de Drogas (DEA) y a un socio por supuestamente colaborar con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), uno de los grupos delictivos más peligrosos de México. La investigación, iniciada a finales de 2024, revela que ambos habrían participado en actividades de blanqueo de dinero, conversión de efectivo en criptomonedas y facilitación de pagos relacionados con el tráfico de 220 kilogramos de cocaína en Nueva York. El exfuncionario, con 25 años en la DEA y que dejó sus funciones en 2016, está acusado de haber traicionado su misión tras supuestamente colaborar con el cártel, que administra una rutina de violencia y corrupción en varias regiones mexicanas. Además, se le atribuye la exploración de la adquisición de armas, drones explosivos y otros equipos militares para el cártel, considerado por Estados Unidos como Organización Terrorista Extranjera desde febrero de 2025. La importancia de esta acusación radica en que evidencia la infiltración y la posible complicidad de exfuncionarios en actividades criminales transnacionales de alta peligrosidad. La inteligencia estadounidense insiste en que continuar desmantelando estos vínculos es clave para reducir la violencia y el narcotráfico en la región. La Fiscalía de Nueva York ha dejado claro que este tipo de traiciones judiciales ponen en riesgo la seguridad pública y la integridad de las instituciones. La existencia de estas investigaciones, además, refuerza la necesidad de fortalecer los controles internos en las agencias de seguridad y mejorar los protocolos preventivos ante posibles infiltraciones. La lucha contra el crimen organizado transnacional continúa siendo una de las prioridades en la política de seguridad en América del Norte.
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