La decisión mantiene la condena por intento de golpe de Estado y reorganiza el escenario político del país en medio de problemas de salud del expresidente.
La Primera Sala de la Corte Suprema de Brasil finalizó el proceso judicial contra el expresidente Jair Bolsonaro, confirmando su condena a 27 años de prisión por su participación en actos golpistas que amenazaron el orden democrático. La decisión fue tomada tras la renuncia de la defensa a presentar nuevas apelaciones, consolidando la sentencia emitida en octubre pasado. Bolsonaro, que permanecía en prisión domiciliaria, fue trasladado a las instalaciones de la Policía Federal tras intentar dañar una tobillera electrónica que controlaba sus movimientos.
El tribunal ahora deliberará sobre el lugar donde cumplirá su condena, considerando opciones como la sede de la Policía Federal en Brasília o una celda especial en el Complejo Penitenciario de Papuda. Además, la condena afecta a otros dos condenados relacionados con el intento de impedir la toma de posesión del actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva en 2022. Entre ellos se encuentran el exministro Anderson Torres y el exjefe de la Policía Federal Alexandre Ramagem, quienes también enfrentan largas penas de prisión.
Bolsonaro, de 70 años y con antecedentes de salud delicados, niega la intención de fuga, explicando que sus acciones fueron motivadas por efectos secundarios de medicamentos contra la depresión y otros problemas médicos. La sentencia representa un giro importante en la política brasileña y reconfigura el futuro del líder de la derecha radical, quien tiene inhabilitado para cargos públicos hasta el 2060 debido a sanciones previas por difundir desinformación. La decisión sienta precedentes en la lucha contra la violencia política y la protección del Estado de derecho en Brasil.
