La institución noruega mantiene su criterio en la selección del Premio Nobel de la Paz, pese a las llamadas del expresidente estadounidense; la decisión final sigue siendo autónoma.
En un contexto donde las candidaturas presidenciales y las figuras públicas generan expectativas en torno al Premio Nobel de la Paz, el Comité Noruego del Nobel ha enfatizado su carácter autónomo y neutral. A pesar de que versiones públicas indican que Donald Trump ha promovido su candidatura en conversaciones con funcionarios noruegos, la institución deja claro que sus deliberaciones se basan únicamente en evaluaciones internas, sin influencias externas. Desde su creación, el comité ha resultado ser un órgano independiente, que ha otorgado reconocimientos en circunstancias que incluso han provocado tensiones diplomáticas, como fue el caso en 2010 con Liu Xiaobo. La tradición noruega en valorar el multilateralismo y la paz contrasta con las campañas mediáticas y presiones políticas. Aunque algunos expertos consideran improbable que Trump reciba el galardón en 2025, la institución reafirma su compromiso con la objetividad y la meritocracia en su proceso de selección, que cuenta con una lista restringida de candidaturas evaluadas con rigor profesional.


