El mandatario resultó ileso tras un ataque con balas durante una gira oficial en Cañar, en medio de protestas y operaciones policiales.
Durante una visita oficial a la provincia de Cañar, en Ecuador, la caravana en la que viajaba el presidente Daniel Noboa fue objeto de un ataque con armas de fuego. El mandatario se desplazaba para anunciar proyectos de infraestructura, incluyendo una planta de tratamiento con una inversión significativa y obras en alcantarillado en varias comunidades. Afortunadamente, Noboa resultó ileso, pese a que el hecho generó un despliegue policial y detenciones relacionadas con el incidente. La situación se produce en un contexto donde protestas indígenas han mostrado rechazo a la administración del gobierno, y las autoridades nacionales han asegurado que los responsables enfrentaran cargos por terrorismo y tentativa de asesinato. La acción subraya los riesgos que enfrentan los líderes en un entorno de inestabilidad social y política en el país, además de reflejar la tensión entre el gobierno y diferentes movimientos sociales. La respuesta inmediata ha sido reafirmar la seguridad de las visitas oficiales y condenar los ataques que buscan desestabilizar el orden democrático.
