Laredo, Texas. - Emiliano Andrade Covarrubias, un migrante mexicano de 56 años, murió mientras estaba bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en un centro de detención de la empresa GEO Group. Su deceso marca el incremento a 18 muertes de migrantes bajo custodia del ICE desde que Donald Trump asumió la presidencia en 2017.
Andrade, originario de un pequeño pueblo en Hidalgo, vivía en Dallas y había estado viajando de regreso a México, donde planeaba construir una casa. Fue detenido en la frontera en junio tras regresar por autobús. Desde entonces, la familia de Andrade había notado su deterioro físico en videollamadas, donde se veía cada vez más delgado. Su hija, Stefani Andrade, expresó en la plataforma GoFundMe que su padre "no recibió la atención médica que necesitaba desesperadamente".
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México anunció el inicio de una denuncia formal por esta muerte. "Estamos en contra de cualquier forma de racismo, y más si se trata de nuestros compatriotas en Estados Unidos", afirmó Claudia Sheinbaum Pardo, presidenta de México, en una reciente conferencia.
Este incidente se suma a un historial de quejas sobre las condiciones inadecuadas de reclusión en los centros de detención migratorios en Estados Unidos, donde han sido documentados casos de falta de atención médica y abusos. En un informe previo, Human Rights Watch y Physicians for Human Rights revelaron que la mortalidad entre detenidos del ICE ha alcanzado niveles alarmantes, más del doble en comparación con años anteriores.
Este año, el caso de Andrade representa el segundo decesos de un migrante en Laredo bajo custodia del ICE, tras el fallecimiento en junio de Félix Alcorta Rodríguez, de 63 años.
Con información de elpais.com

