Por primera vez en el estado, un programa que combina justicia y rehabilitación otorga certificados a personas en proceso de reinserción social, marcando un avance en enfoques humanistas en el sistema judicial.
Hidalgo dio un paso histórico en su sistema de justicia con la celebración de la primera ceremonia de graduación del Programa de Justicia Terapéutica, una iniciativa que busca ofrecer una alternativa centrada en la recuperación y el bienestar de personas en conflicto con la ley. La ceremonia fue encabezada por la jueza Juana Amador Hernández y culminó con la certificación de Gustavo Leonel N., quien se convirtió en el primer beneficiario en completar satisfactoriamente el proceso en la entidad.
Este programa, ya implementado en otras regiones del país y en algunos países de América Latina y Europa, prioriza la atención integral a quienes enfrentan procesos relacionados con el consumo problemático de sustancias. En lugar de medidas punitivas tradicionales, se propone un tratamiento especializado que favorece la salud mental y la reintegración social, alineándose con tendencias internacionales en justicia restorative y humanista.
La introducción de la Justicia Terapéutica en Hidalgo refleja un interés del Poder Judicial por modernizar sus enfoques y mejorar la eficacia y la dignidad en el trato a las personas en proceso judicial. La magistrada Rebeca Aladro Echeverría afirmó que este acto simboliza una etapa de esperanza y transformación, resaltando que la colaboración entre diferentes instituciones de gobierno y salud ha sido clave para avanzar en la recuperación de quienes enfrentan estos procesos.
El compromiso del estado es fortalecer y ampliar estos programas, buscando atender a mayor número de personas mediante modelos interdisciplinarios que integren atención psicológica, social y legal. La experiencia de Gustavo Leonel N. evidencia que con el acompañamiento adecuado, la rehabilitación puede ser un camino viable y transformador, beneficiando no solo a los individuos, sino también a sus familias y a la seguridad de la comunidad en general. Esta iniciativa posiciona a Hidalgo a la vanguardia en la adopción de sistemas de justicia que priorizan la dignidad humana y la recuperación social.


