La comunidad religiosa de Hidalgo enfrenta estafas vía WhatsApp, donde delincuentes suplantan a sacerdotes para solicitar donativos ilícitos, alertando sobre la necesidad de verificar mensajes sospechosos.
En la localidad de Huejutla de Reyes, en Hidalgo, autoridades eclesiásticas advierten sobre un creciente problema de seguridad digital que afecta a sacerdotes y feligreses. Recientes incidentes muestran que delincuentes han logrado tomar el control de cuentas de WhatsApp de religiosos, enviando mensajes falsos para solicitar transferencias bancarias o depósitos de grandes sumas de dinero, en algunos casos hasta 28,000 pesos.
Este método delictivo consiste en clonar o intervenir perfiles de WhatsApp, acceder a la lista de contactos y enviar mensajes en los que simulan ser los sacerdotes, con solicitudes de ayuda financiera mediante referencias bancarias. La comunidad, confiada en la figura y cercanía de sus líderes espirituales, corre el riesgo de caer en estas engañosas estafas si no se toman precauciones.
La situación genera cierta alarma, dado que los criminales aprovechan la confianza para manipular a feligreses y obtener fondos de forma fraudulenta. Las instituciones religiosas han emitido recomendaciones claras: evitar hacer transferencias o depósitos sin antes verificar la autenticidad de los mensajes, preferiblemente contactando directamente a los sacerdotes o consultando en las oficinas parroquiales. Además, se aconseja reforzar las medidas de seguridad digital, como activar la verificación en dos pasos en WhatsApp, mantener contraseñas actualizadas y cuidar la información personal en línea.
El fenómeno refleja un incremento en los delitos cibernéticos en la región, donde la tecnología se convierte en herramienta tanto para el bienestar social como para actividades ilícitas. La prevención, la atención oportuna y la denuncia ante las autoridades correspondientes son esenciales para frenar estas maniobras fraudulentas y proteger la integridad de las comunidades religiosas y sus miembros.
