En Hidalgo, las intensas lluvias han dejado a 21 comunidades sin acceso a rutas seguras, forzando a los residentes a cruzar ríos con la ayuda de sogas. La infraestructura que conectaba estas localidades fue destruida desde octubre de 2025, complicando la vida cotidiana de sus habitantes.
El puente que facilitaba el cruce entre comunidades fue arrasado por las precipitaciones, y la estructura temporal que se instaló no soportó las recientes lluvias. Los vecinos han formado cadenas humanas y usan lanchas para atravesar las corrientes, mostrando solidaridad en una situación crítica.
En regiones como Huautla y Xochiatipan, los ríos El Garcés y El Calabozo se han vuelto obstáculos peligrosos. La alternativa por carretera implica un trayecto de casi cinco horas y riesgos asociados a la fauna local, mientras que el cruce improvisado se ha vuelto una medida necesaria para las actividades diarias.
La inundación en la comunidad de Chapula ha causado daños a viviendas, afectando la vida de sus habitantes. Antes, contaban con un paso provisional que permitía su movilidad, pero ahora dependen de condiciones inseguras y poco confiables.
Ante esta situación, las autoridades locales aún no han implementado soluciones duraderas para restablecer rutas seguras. Las comunidades en Hidalgo continúan aisladas, enfrentándose a una crisis recurrente que se agrava con cada temporada de lluvias.
Con información de tvazteca.com

