La estrategia integral busca abordar las causas de la violencia y fortalecer la presencia del Estado en el estado, ante recientes sucesos criminales. En respuesta a la escalada de violencia en Michoacán, que incluyó el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció un nuevo enfoque para la seguridad en la entidad. La estrategia, denominada "Plan Michoacán por la paz y la justicia", pretende abordar de manera integral las raíces del conflicto, incorporando acciones en seguridad, justicia, desarrollo económico y cultura. Aunque detalles específicos serán divulgados en los próximos días, el plan contempla la creación de una fiscalía especializada en delitos de alto impacto, mesas de seguridad que reúnen a autoridades federales y locales quincenalmente, y programas de atención a víctimas y reinserción social en comunidades afectadas. La iniciativa también apuesta por mejorar la infraestructura rural y promover el bienestar social de los jornaleros agrícolas y jóvenes universitarios con programas culturales y deportivos. Sheinbaum reiteró su rechazo a la estrategia basada en la fuerza que implementó la administración anterior y destacó que la paz requiere justicia, desarrollo y respeto a la vida, no guerra ni represión. La violencia en Michoacán, que ha cobrado varias vidas de líderes comunitarios y funcionarios, ha generado una fuerte demanda de mayor presencia federal y soluciones efectivas para frenar la inseguridad en el estado.
