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Guerrero

La Parota queda cancelada, finaliza conflicto social en México

La presa La Parota ha sido cancelada por el gobierno federal, terminando un conflicto social que duró más de 20 años en Guerrero.

Por Axel Juárez2 min de lectura
La cancelación del proyecto concluye un prolongado conflicto social y ambiental en Guerrero.
La cancelación del proyecto concluye un prolongado conflicto social y ambiental en Guerrero.
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La presa La Parota, ubicada sobre el río Papagayo en Guerrero, ha sido cancelada definitivamente por el gobierno federal, poniendo fin a un conflicto que se extendió durante más de dos décadas. La presidenta Claudia Sheinbaum anunció la decisión el 26 de noviembre, destacando que se implementará un nuevo sistema hidráulico en lugar de la presa.

Datos clave

  • Proyecto: La Parota, presa de la CFE.
  • Ubicación: Río Papagayo, Guerrero.
  • Cancelación: 26 de noviembre de 2023.
  • Tiempo de conflicto: Más de 20 años.
  • Nuevas soluciones: Pozos, estaciones de bombeo y tanques de almacenamiento.

La cancelación del proyecto La Parota, que había sido objeto de litigios y resistencia de las comunidades rurales, refleja el descontento social frente a megaproyectos que afectan directamente a los territorios. A lo largo de los años, la oposición organizada, compuesta por ejidatarios y comuneros, mantuvo la presión para prevenir la reactivación de un plan que se consideraba, por muchos, inviable y perjudicial.

El nuevo plan se enfocará en la construcción de pozos radiales y otras infraestructuras que garantizarán el abastecimiento de agua a Acapulco, mitigando además la vulnerabilidad del sistema frente a fenómenos naturales. Esta medida busca no solo responder a la necesidad de agua en la región, sino también ofrecer una alternativa sostenible que respete los derechos de las comunidades locales.

¿Por qué se canceló La Parota?

La decisión de cancelar La Parota se fundamenta en un proceso marcado por la oposición y el cuestionamiento de sus impactos ambientales y sociales. Las proyecciones iniciales del proyecto anunciaban el desplazamiento de aproximadamente 25 mil personas y la inundación de 17 mil hectáreas, lo que generó una fuerte resistencia en la población afectada.

El debate trascendió el plano local, posicionándose como un tema de conversación nacional sobre el impacto de los megaproyectos en comunidades organizadas y sus derechos. La cancelación cierra este capítulo de tensión, a la vez que abre la puerta a nuevas discusiones sobre cómo desarrollar infraestructura en armonía con los derechos de los pueblos.

¿Qué sigue para Guerrero?

Con el compromiso del gobierno de implementar un nuevo esquema hidráulico, Guerrero se encuentra ante una oportunidad de reconfigurar su estrategia hídrica. Las comunidades esperan que la modernización de la infraestructura no solo resuelva problemas de abastecimiento sino que también respete sus derechos y el contexto social en el que viven.

Se prevé que, en los próximos meses, se presenten más detalles sobre las soluciones a implementar en la región, asegurando la participación de las comunidades en la toma de decisiones.

Con información de amexi.com.mx

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial a partir de fuentes citadas. Responsabilidad editorial: Redacción de El Congresista. ¿Detectaste un error? Repórtalo.

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