ACAPULCO, Guerrero. – El arzobispo de Acapulco, Leopoldo González González, hizo un llamado a la erradicación de la violencia desde el núcleo familiar y a la construcción de la paz individual, enfatizando que la seguridad no depende únicamente de guardias o policías, sino que es una responsabilidad colectiva que implica un cambio en la forma de pensar, hablar y actuar.
Las declaraciones del líder católico surgieron tras encabezar la tradicional posada con reporteros en la Casa Diocesana de Acapulco. Al ser cuestionado sobre la bandera blanca con la palabra paz mostrada durante el Paseo del Pendón en Chilpancingo, el arzobispo la calificó como una súplica profunda que resuena en el corazón de la mayoría de las personas, ante contextos nacionales e internacionales marcados por el conflicto.
González González retomó el mensaje del Papa León XIV, instando a practicar una paz “desarmada y desarmante”, lo que, explicó, requiere una transformación interna en la convivencia con los demás. “Desarmar nuestra palabra, desarmar nuestro pensar, desarmar nuestro sentir, desarmar nuestro actuar, eso nos hace artesanos de paz”, afirmó.
Subrayó la posibilidad de erradicar la violencia doméstica y convertir la tranquilidad del hogar en un referente para la comunidad. “En el hogar se ponen los fundamentos de la mirada a los demás como hermanos y del trato movido por amor, por la intención de hacer el bien”, señaló.
El prelado reiteró que la construcción de la paz trasciende la esfera de las autoridades. “Ciertamente las autoridades civiles han de buscar la manera de que la integridad y la seguridad de las personas sea una base del vivir diario, pero no podemos decir que es solo cosa de guardias o policías, es cosa de cada uno de nosotros también”, sentenció.
Anteriormente, a través de redes sociales, el arzobispo había deseado a las familias una Navidad marcada por la cercanía, la unión y la bendición, pidiendo que el espíritu navideño se manifieste en gestos de afecto y buenos deseos, y que la presencia divina ilumine cada hogar.
