Las condiciones meteorológicas causaron afectaciones en al menos cuatro estados, con precipitados que provocaron desbordes e inundaciones, afectando a miles de personas.
Las recientes condiciones climáticas extremas en México han dejado un saldo de 28 víctimas mortales y afectaciones en múltiples regiones del país. La conjunción de los ciclones Raymond y Priscilla en el Océano Pacífico, sumada a una zona de baja presión en el Golfo de México aún por desarrollarse, generó lluvias intensas y continuas en varias entidades durante los últimos días. La intensidad de las precipitaciones provocó inundaciones, desbordamientos de ríos y deslaves en localidades de Hidalgo, Veracruz, Puebla, Querétaro y San Luis Potosí.
En Hidalgo, las lluvias torrenciales inundaron barrios y provocaron el desbordamiento de ríos, además de deslaves en zonas montañosas que afectaron a comunidades y servicios esenciales, incluyendo una escuela y un hospital. Veracruz reportó daños en 38 municipios, donde un oficial sufrió la corriente en el municipio de Tempoal y varias comunidades resultaron afectadas por el desbordamiento del río Cazones. Puebla sufrió la situación en 16 municipios, principalmente en la Sierra Norte, con daños a viviendas y vías de comunicación. En Querétaro, más de 146 viviendas fueron afectadas en San Juan del Río y Jalpan de Serra, mientras que en San Luis Potosí se mantiene la vigilancia ante posibles deslaves por el incremento en los caudales de los ríos.
El Sistema Nacional de Protección Civil informó que las afectaciones continúan y que más de 170 mil personas se enfrentan a cortes en el suministro eléctrico. La tendencia de lluvias persistirá durante el fin de semana en estados como Hidalgo, Puebla, Oaxaca y Veracruz, debido a la influencia de los sistemas tropicales en la región. La población de estas áreas debe extremar precauciones y seguir recomendaciones oficiales para evitar riesgos mayores.
Este fenómeno climático evidencia la creciente vulnerabilidad ante eventos meteorológicos extremos en el territorio mexicano, que en años recientes ha enfrentado temporadas de lluvias cada vez más intensas. La preparación y respuesta rápida son esenciales para mitigar los daños en comunidades vulnerables, que enfrentan en la actualidad un escenario de emergencia por las intensas precipitaciones.
