La exalcaldesa de Cuauhtémoc enfrenta indagatorias de la UIF por presunto financiamiento ilícito a su conglomerado empresarial. En 2024, Sandra Cuevas, exalcaldesa de la alcaldía Cuauhtémoc, se encuentra bajo investigación por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) debido a su conglomerado empresarial denominado “Sandra Cuevas Diamond Group”. Este grupo, que abarca actividades desde galerías de arte y empresas de entretenimiento hasta agencias de viaje y marcas de tequila, ha sido señalado en medio de cuestionamientos por posibles vínculos con lavado de dinero. Durante su gestión en la alcaldía de Cuauhtémoc, que duró de 2021 a 2024, Cuevas recibió un salario mensual neto de aproximadamente 76 mil pesos, pero su éxito político y las múltiples marcas que ha impulsado en los últimos años han generado controversia en torno a sus finanzas. La creación del conglomerado ha despertado sospechas sobre la procedencia de los recursos utilizados para su financiamiento y expansión, en un contexto en el que las autoridades fortalecen la vigilancia sobre posibles operaciones ilícitas vinculadas a la política. Para comprender la relevancia de estas investigaciones, es importante considerar que en México, los vínculos entre actividades empresariales y políticos suelen ser objeto de escrutinio, especialmente cuando involucran altas sumas o movimientos financieros atípicos. La atención mediática y social aumenta si estas operaciones están relacionadas con casos de lavado de dinero, ya que amenazan la transparencia y la integridad en el ejercicio público. Además, Cuevas ha sido una figura polémica, conocida por sus estilos confrontativos y símbolos de ostentación, que contrastan con su salario oficial. La atención a sus actividades empresariales y financieras se enmarca dentro de un contexto más amplio de vigilancia a los actores políticos, en un esfuerzo por fortalecer la legalidad y evitar equívocos en el uso de recursos públicos y privados.
