Durango. - Diego Tobalín, padre de un recién nacido fallecido, exige respuestas al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) después de que cinco bebés murieron en un hospital local en menos de una semana. Su hijo, Carlos Darío, nació el 13 de agosto con malformaciones intestinales y murió después de 35 días de intensivo tratamiento.
El neonato fue sometido a dos cirugías, pero su estado se agravó tras la segunda operación, lo que llevó a su ingreso a la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN). Tobalín reporta que el personal del hospital garantizaba que su hijo estaba estable, pero en los días finales la familia notó cambios preocupantes. “Cuando nosotros entramos a ver a nuestro bebé, nos percatamos que había otro bebé muerto”, relató Tobalín.
El padre menciona que en dos días se registraron tres muertes de bebés, todos con antecedentes médicos diversos. Las familias notaron condiciones inusuales en la UCIN, incluidas restricciones en el ingreso de nuevos pacientes y medidas de limpieza intensificadas. “La unidad estaba en cuarentena”, comentó, añadiendo que hubo ausencia de protocolos sanitarios adecuados.
Diego Tobalín se reunió con representantes del IMSS, pero no recibió información clara sobre las causas de los decesos. “Estamos destruidos. Queremos respuestas por parte del IMSS”, declaró el padre. Pese a las promesas de una investigación, las familias no cuentan con explicaciones sobre por qué cinco recién nacidos perdieron la vida en un lapso tan breve.
Aún no hay un dictamen final de las autoridades sanitarias que establezca si existieron factores comunes en estos casos. Las familias continúan a la espera de un esclarecimiento que permita entender la tragedia que han vivido.
Con información de eluniversal.com.mx

