Colima, Colima. - La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, enfrentó críticas tras ignorar protestas durante la presentación de su segundo informe en Colima. La activista que interrumpió el evento con un megáfono exigía atención ante el impacto ambiental de la ampliación del Puerto de Manzanillo, provocando que la mandataria respondiera con un significativo "vamos a hacer de cuenta que no están".
Esa afirmación, que busca minimizar la disidencia, deja entrever una respuesta de la 4T ante el nerviosismo por el próximo proceso electoral en 2027. Mientras tanto, Sheinbaum reprobó la actitud de quienes se manifestaban, calificándolos de "infiltrados" del PRIAN, aunque prometió atender sus demandas posteriormente.
La tensión también aumenta ante la creciente violencia que atraviesa el país. Recientemente, han surgido amenazas contra Omar García Harfuch, jefe de la policía capitalina, tras el secuestro y asesinato de un agente de la Guardia Nacional. La situación se complica aún más con un incremento notable en el uso de artefactos explosivos por parte del crimen organizado, pasando de 220 a 706 en los últimos dos años, lo que sugiere un avance hacia el narcoterrorismo.
Mientras tanto, los demolidos en Sinaloa han alcanzado cifras alarmantes, reportando 3,172 homicidios y más de 4,000 desapariciones en un lapso de dos años. Esa crisis ha llevado al estado a perder cerca de 170 mil millones de pesos y a miles de familias a la desesperación por la violencia.
Sheinbaum se enfrenta a un clima de creciente desconfianza y nerviosismo, tanto por las manifestaciones sociales como por la amenaza latente del crimen organizado. La atención internacional se centra en México justo cuando altos funcionarios de Estados Unidos advierten que a pesar de los esfuerzos, la situación sigue siendo preocupante.
Con información de quadratin.com.mx

