Saltillo, Coahuila. – El obispo de la Diócesis de Saltillo, Hilario González García, ha emitido un llamado enérgico a la sociedad para intensificar las acciones de prevención y acompañamiento dirigidas a jóvenes y otros sectores vulnerables, con el objetivo de evitar la caída en adicciones y el consumo de estupefacientes, destacando el impacto perjudicial de esta problemática en el tejido familiar y social.
El jerarca católico señaló con preocupación el avance del fentanilo, una droga que ha ganado terreno entre adolescentes y jóvenes en México, y urgió a las familias a fortalecerse desde la unidad para prevenir nuevas adicciones. Subrayó que es preferible experimentar el amor a Dios y el servicio al prójimo antes que caer en el consumo de sustancias nocivas para la salud.
González García enfatizó la necesidad de una colaboración estrecha entre familias, instituciones educativas, autoridades y comunidades para crear entornos seguros, ofrecer oportunidades de desarrollo y brindar orientación oportuna, elementos cruciales para alejar a niños, niñas y jóvenes de conductas de riesgo.
“El fentanilo ha aumentado como la droga más popular, ha desplazado a las demás y la preocupación es también por los efectos neurológicos que está teniendo, son más fuertes que otras drogas, son más intensos y, a veces, permanentes. Lo que puedo decir es que hay que tener más cuidado en nuestras familias, están iniciando en este consumo en edades cada vez más tempranas, entonces hay que tener cuidado en nuestras familias”, advirtió.
Asimismo, hizo un llamado a toda la comunidad, incluyendo adultos, jóvenes y adolescentes, a abstenerse de probar estas sustancias. “Un llamado a toda la comunidad, a los grandes, a los jóvenes y adolescentes de abstenerse de probar porque a veces decimos ‘voy a probar, ¿Qué tengo puede ser’ pero ni hagas eso, mejor prueba el amor en tu casa, mejor prueba la vida interior, de oración, mejor prueba el servicio a los demás, eso también nos ayuda a sentirnos bien”, concluyó.
