Torreón, Coahuila. - Una trabajadora de un minisúper en el ejido La Unión ayudó a Romina, una joven agredida en la Escuela Secundaria General número 13. La estudiante llegó al establecimiento pidiendo auxilio tras ser atacada por dos hombres encapuchados que la hirieron.
La empleada recordó que Romina entró gritando que había sido asaltada. Al notar la herida en su cuerpo, la trabajadora tomó un trapo para detener la sangre e intentó contactar a los servicios de emergencia. Mientras tanto, buscó tranquilizar a la joven y le pidió información para comunicarla con su madre.
Poco después, algunos clientes identificaron a Romina y llamaron a sus familiares. Su madre llegó en un vehículo que la trasladó rápidamente al hospital para recibir atención médica.
A una semana del ataque, la trabajadora expresó su alivio al saber que los presuntos agresores están detenidos. Sin embargo, comentó que los habitantes del ejido La Unión intentan restaurar la paz en sus calles, marcadas por el temor tras el incidente.
En otro relato, Juan, un estudiante de la misma secundaria, compartió su experiencia de resguardo durante el ataque. Alertó a sus compañeros sobre los agresores armados y logró protegerse junto a ellos al cerrar la puerta del salón. Solo tras varios minutos de tensión pudo escapar y se encontró con su abuela en el camino, quien había ido al plantel preocupada.
La comunidad se mantiene en alerta y los padres de familia buscan implementar medidas para garantizar la seguridad de los menores y su bienestar emocional en este difícil contexto.
Con información de nmas.com.mx

