Saltillo, Coahuila. - Ricardo “Michi” Mejía Berdeja, diputado plurinominal del Partido del Trabajo, ha generado polémica por su reciente demanda de juicio político contra políticos en Coahuila. Sin embargo, sus llamados carecen de credibilidad debido a su silencio ante juicios pendientes contra destacadas figuras de su propio partido y aliados.
En la Cámara de Diputados, los expedientes que involucran a compañeras y compañeros de su partido permanecen estancados. Entre los casos más notorios se encuentran el del exgobernador Cuauhtémoc Blanco, relacionado con agresiones, y el del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha, vinculado con el crimen organizado. Ante ese contexto, la falta de comentarios por parte de Mejía sobre estos temas ha despertado suspicacias.
Mejía ha tratado de mantener su relevancia en redes sociales con videos llamativos, pero su impacto ha sido limitado. Se le percibe como distante de la ciudadanía, ya que su presencia real en el territorio ha sido casi nula, evidenciando un patrón que se observa entre otros representantes de la Cuarta Transformación en Coahuila, quienes solo se activan durante ciclos electorales.
La inconsistencia de sus declaraciones podría tener repercusiones en su imagen pública y en las expectativas políticas hacia él y su partido, que enfrenta cuestionamientos sobre su eficacia.
Aunque Mejía ha hecho llamados a la acción, su desafío de exigir justicia podría quedar en un eco sin respuesta si no se abordan adecuadamente los casos que afectan a su propio círculo. Por ahora, la atención permanece en cómo evolucionará su participación en la agenda política del Estado.
Con información de zocalo.com.mx

