Saltillo, Coahuila. - Con 82 años, María Catalina Soto Bautista reafirmó su compromiso con el derecho al sufragio femenino este domingo en la colonia Josefa Ortiz de Domínguez. Apoyada por sus nietos y su bastón, acudió a las urnas mientras recordaba cómo era la vida para las mujeres antes de tener la posibilidad de votar.
Su memoria evoca un tiempo en el que el voto femenino solo era un anhelo. En Saltillo, las mujeres comenzaron a votar hasta 1953. María Catalina comentó sobre su experiencia: “Desde que se anunció que las mujeres podían votar, estuvimos ahí. Creo que fuimos de las primeras”. Para ella, el voto es más que un derecho; es una responsabilidad ciudadana ineludible.
La activista recuerda con nostalgia su primera credencial de elector, que tenía un distintivo color rosa. "La renové a lo largo de los años. A veces nos decían que solo los hombres tenían derecho a votar", relató. María Catalina subrayó los obstáculos que enfrentaron las mujeres en el pasado y cómo su lucha por la igualdad ha transformado la percepción social sobre el sufragio.
En la actualidad, destaca que las mujeres participan activamente en la vida política y social, rompiendo estigmas que antes las mantenían en casa. Explicó que, a pesar de las dificultades personales, como el cuidar a un esposo enfermo, su compromiso con el voto es inquebrantable. “Salí temprano para cumplir con mi deber”, afirmó, reconociendo la labor de quienes apoyan a los adultos mayores en el ejercicio de su derecho al voto.
El legado de María Catalina refleja la evolución de los derechos civiles en México, mostrando la importancia del sufragio como una herramienta de cambio social. Su historia inspira a nuevas generaciones a valorar y proteger los derechos alcanzados.
Con información de vanguardia.com.mx

