Monterrey, Nuevo León. - Inés Sáenz fue reconocida como profesora emérita del Tecnológico de Monterrey, distinción que recibió como parte de un grupo de 22 docentes en este 2026. Después de 25 años de carrera, Sáenz destacó su amor por la enseñanza, afirmando que “no cambiaría el ser profesora por nada”.
La exdecana de la Escuela de Humanidades y Educación ha sido parte fundamental del Tec desde sus inicios. Originaria de Torreón, Coahuila, Sáenz se enamoró de la literatura en su infancia y decidió dedicar su vida a la docencia. Su trayectoria incluye una maestría y un doctorado obtenidos en la Universidad de Pensilvania, donde cultivó su pasión por la educación.
“Para mí, lo más importante es cómo voy a hacer para que los estudiantes aprendan y sigan leyendo”, expresó Sáenz. Su enfoque se centró en crear lectores críticos mediante un aprendizaje activo y la interacción en clase. La docente también ha enfrentado el reto de motivar a estudiantes que a veces muestran indiferencia hacia el conocimiento.
Sáenz comparte una anécdota memorable sobre Gabriel García Márquez, quien visitó el Tec. Durante una clase virtual que incluía al autor, discutió con él sobre las limitaciones de la enseñanza a distancia, destacando la importancia de la conexión emocional. “No hay nada como el apapacho”, le respondió García Márquez, a lo que Sáenz replicó con su experiencia personal de cómo sus obras la habían impactado profundamente, a pesar de no haber estado presente.
El reconocimiento como profesora emérita representa no solo un hito personal para Sáenz, sino también un testimonio de su legado en la educación. Su compromiso con la enseñanza y su deseo de transformar la manera en que se aprende seguirán marcando la pauta en el Tecnológico de Monterrey.
Con información de conecta.tec.mx

