Saltillo, Coahuila. - La Plaza Coahuila fue el escenario de una instalación de obeliscos blancos que durante un año han invitado a la reflexión. La exposición "Falsos monumentos" de Carlos Vielma retorna a su ciudad natal, transformando las piezas iniciales en obras que se exhiben ahora en el Cerdo de Babel.
Los obeliscos, que se inspiraron en estructuras vinculadas a la historia fronteriza entre México y Estados Unidos, cuestionan la función y celebridad que se otorga a los monumentos. Vielma expone su interés en cómo estos elementos arquitectónicos han sido utilizados históricamente por diferentes imperios, desafiando la narrativa de la nacionalidad y la posesión.
El artista menciona que su intención era que estas obras fueran vistas como ficticias, creando una tensión entre lo que se considera monumental y lo efímero. En el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey, donde también presentó una intervención, las esculturas fueron creadas utilizando tablarroca, un material que se ha utilizado comúnmente en América del Norte, enfatizando así su dualidad de apariencia y peso.
Mientras que algunos de los obeliscos originales fueron restaurados o incluso graffiteados en la plaza, fueron reconfigurados para formar nuevas piezas en el Cerdo. Este proceso busca hacer eco del deterioro natural y la desacralización del monumento tradicional.
El 13 de junio, el artista conducirá una charla y taller abierto en Sala Coca, donde compartirá su proceso de creación y exploración de la escultura con la curadora Brenda Fernández. Este evento permitirá una mayor conexión con el público sobre el sentido y la crítica que subyace en su obra.
Con información de vanguardia.com.mx

