Obreros de Altos Hornos de México, en Coahuila, esperan con optimismo la segunda subasta de la empresa, autorizada recientemente. Se anticipa que la venta se concretará entre finales de junio y principios de julio, lo que trae de nuevo la esperanza de recibir sus salarios y finiquitos atrasados.
La primera subasta no tuvo éxito debido a detalles contractuales que complicaron el proceso. Aunque esa experiencia fue desalentadora, ahora los trabajadores ven una luz al final del túnel, deseando que esta vez el resultado sea favorable y se pueda cerrar la venta para finales de julio.
Mientras tanto, los trabajadores se sienten frustrados por la situación de su dueño, Alonso Ancira, quien se encuentra en San Antonio, Texas, disfrutando de una vida cómoda mientras ellos enfrentan dificultades económicas. Aunque algunos atribuyen la crisis a la gestión del ex presidente Andrés Manuel López Obrador, otros opinan que la responsabilidad recae en muchas partes.
La realidad es que la quiebra ya es un hecho y la crisis no se ha superado. Miles de familias dependen de la recuperación de la empresa, y su espera se mantiene en un momento crítico. La segunda subasta es su principal esperanza, y los trabajadores han encendido veladoras en señal de súplica para que esta sea una oportunidad viable.
A partir de hoy, los candidatos a diputados locales entran en un periodo de silencio electoral, a solo tres días de las elecciones para renovar el Congreso del Estado. Después de un mes de campaña, con cierres realizados bajo vigilancia del INE, la atención ahora se centra en la espera de resultados que impactarán a la comunidad.
Con información de zocalo.com.mx

