Saltillo, Coahuila. - En las elecciones recientes, líderes de la oposición han denunciado la falta de condiciones para una votación libre y democrática en el estado. Se habla de irregularidades graves, que incluyen la compra de votos y represión por parte de las autoridades estatales.
El proceso electoral estuvo señalado por un presunto inflado de cifras y el uso de códigos QR para la compra de votos, donde cantidades de 500 a 1,000 pesos fueron ofrecidas a ciudadanos. Estas prácticas generan serias dudas sobre la legitimidad de los resultados, que reportan un 51% de participación.
Además, se acusó a la policía estatal y a la fiscalía local de actuar en complicidad con operativos de compra de votos. Ciudadanos que intentaron denunciar estas acciones enfrentaron represalias, incluyendo detenciones y agresiones. Se destacó la indiferencia por parte del Instituto Electoral de Coahuila ante las numerosas quejas y alertas sobre estos sucesos.
El ambiente en el estado se tornó hostil, con antecedentes de ataques a miembros de la oposición en distritos como Frontera y Múzquiz, donde al menos 20 personas sufrieron detenciones. La falta de vigilancia federal durante el proceso electoral permitió que estas irregularidades ocurrieran sin restricciones.
Las quejas por la violación de la equidad electoral, así como la cobertura mediática sesgada contra la oposición, se suman a un panorama que cuestiona la validez de las elecciones en Coahuila, creando un clima de desconfianza hacia las instituciones y el sistema democrático.
Con información de noventagrados.com.mx

