A medida que avanza la crisis de salud del alcalde Román Alberto Cepeda González, Torreón enfrenta una evidente falta de comunicación por parte del gobierno municipal. Mientras el alcalde permanece internado en terapia intensiva, no se ha emitido información oficial clara sobre su situación, lo que deja a la ciudadanía con más preguntas que respuestas.
Ningún portavoz designado o funcionario relevante ha asumido el rol de informar. Esta ausencia ha propiciado un vacío comunicativo que ha permitido la difusión de rumores y teorías infundadas en redes sociales. Aunque después de 15 días se realizaron algunas publicaciones en un intento de calmar a la población, estas generaron más dudas que certezas.
El desafío actual va más allá de la salud del alcalde; refleja la incapacidad de la administración local para gestionar una crisis política. En una ciudad tan significativa como Torreón, la incertidumbre no puede ser una norma; la comunicación efectiva debe ser prioridad.
Durante su convalecencia, el alcalde ha mantenido escasa comunicación con el exterior, confiando solo en mensajes personales y en su contacto con el fiscal general del estado. Aparentemente, enfrenta una neumonía delicada, pero en redes circulan rumores de una posible cirugía de espalda, lo que solo ha incrementado la confusión, dada la falta de información oficial que aclare la situación.
Si el alcalde se encuentra en vías de recuperación, proporcionar un parte médico claro podría ser crucial para poner fin a la especulación. Aunque no solucionaría todos los problemas, ofrecería a la población un rayo de certeza en medio de la confusión.
Con información de zocalo.com.mx

