Antonio Attolini Murra y Judith Alejandra Salazar Mejorado se han convertido en figuras representativas de Morena en Coahuila durante los últimos seis años. A pesar de sus orígenes en Torreón y Saltillo, ambos comparten la convicción de que la política se define en el terreno de la narrativa, destacándose en habilidades comunicativas.
Los influencers han creado múltiples espacios de difusión en medios alternativos que les permiten compartir sus ideas y enfoques ideológicos. Sin embargo, a pesar de sus esfuerzos, han acumulado dos derrotas electorales consecutivas: Attolini en 2021 y 2026, y Salazar en 2024 y 2026. Ambos intentaron posicionarse en núcleos urbanos donde, teóricamente, sus mensajes deberían resonar con mayor fuerza.
A pesar de su influencia en la comunicación política, el electorado ha optado por otras propuestas, lo que ha resultado en que Attolini no alcanzara un cargo de diputado por mayoría, aunque fue incluido en la lista de plurinominales del Congreso del Estado. Salazar, por su parte, no logró ser Alcaldesa de Saltillo, pero obtuvo un lugar en el cabildo gracias a las reglas electorales tras su derrota.
La trayectoria de ambos influencers refleja un cambio generacional en la política de Morena en Coahuila. Mientras algunos candidatos anteriores han desaparecido, esta nueva generación apuesta por mantenerse en el juego, a pesar de no haber logrado victorias. Tienen la convicción de que han detectado lo que consideran un aspecto fundamental para el país, deseando transmitir este mensaje a la población.
Sin embargo, surge la pregunta sobre si realmente hay un desinterés popular o si estos influencers están malinterpretando la realidad. Su insistente búsqueda de despertar consciencia podría costarles nuevamente en las urnas, lo que podría significar un nuevo tropiezo en su carrera política.
Con información de zocalo.com.mx

